martes, febrero 28, 2012

Porque el éxito de EL ARTISTA como película







17 de febrero de 2012

Fuente: http://www.chilango.com

¿Por qué todo el mundo quiere verla? ¿Por qué ha ganado tantos premios? Aquí los motivos por los que esta cinta encantó tanto a la crítica.

Michel Hazanavicius tardó años en cumplir su sueño: hacer una película muda. El director francés presentó la idea a varios productores, que entre el miedo de perder dinero y la rareza de la propuesta, rechazaron el proyecto.

Así, después de algunos éxitos como OSS 117: Cairo, nido de espías (2006), la insistencia de Michel logró que su fantasía empezara a ver la luz, y El artista comenzó su camino contando la historia de dos actores que encuentran sus carreras y su relación influidos por la llegada del cine sonoro. La popular estrella de la pantalla George Valentin (Jean Dujardin) se resiste a la transición, pero la bella Peppy Miller (Bérénice Bejo) encarna la modernidad que está dejando atrás a Valentin.

Pero, ¿por qué todos hablan de ella?, ¿por qué tantas nominaciones al Oscar? Aquí les decimos.

Por la técnica narrativa

El melodrama, ubicado en los años veinte, requirió de una extensa investigación sobre la técnica del cine mudo: hacer que una historia sea comprensible sin diálogos audibles y pocos intertítulos es un enorme logro, sobre todo hoy en día, pues no estamos acostumbrados a esa narrativa.

El artista se presenta fácil de entender sin exagerar en gesticulación ni lenguaje cinematográfico.

El artista

Por la fidelidad a la época

La cinta fue filmada en el formato de 1.33:1, que fue estandarizado por la Academia de ciencias y artes cinematográficas de Estados Unidos en 1932, y con el que se filmó la mayoría de las películas mudas de Hollywood.

En todo el film no existe ningún acercamiento con zoom, pues en los veinte no existía esta tecnología. Además, ninguna escena de baile requirió de dobles ni montajes falsos, los actores ensayaron por cinco meses en el mismo estudio en el que se filmó Cantando bajo la lluvia (1952).

El artista

Por la sencillez del guión

Hazanavicius tardó cuatro meses en escribir la historia de El artista. En ella se presenta una sola línea narrativa que relata, de manera muy similar a la época, los vaivenes de la cambiante industria cinematográfica.

El guión es sencillo pero completo; involucra la elegancia de su contexto en una trama universal que aún es vigente en nuestros días. Tiene encanto y calidez, además de hacer sentir bien al espectador.

El artista

Por el tema

Ahora nos parece obvio pero cuando las películas silentes eran la única forma del cine, nadie imaginó que la transición a la sonoridad fuera uno de los grandes impulsos a la industria.

George Valentin, el personaje principal, es un actor del cine mudo que se resiste al cambio, por lo que fue quedando olvidado debido a la fascinación del público con la realidad que se vio reflejada en pantalla.

Ésta es la historia de muchos: conservadores y puristas continuaron su camino haciendo lo que habían hecho toda la vida, y no se incorporaron a la nueva tecnología. Alegaban que el arte cinematográfico se diluía con el sonido de los diálogos.

Esto aún evoca sentimientos en muchos miembros de la Academia, por lo que sus probabilidades de ganar son amplias, pues la nostalgia es uno de los sentimientos más fuertes.

El artista

Por el homenaje al séptimo arte

Dentro de la trama de El artista se esconden pequeños homenajes al cine mudo:

Hay un diálogo con referencia a Greta Garbo, uno de los íconos principales del cine sin sonido. El personaje de Peppy Miller dice una de sus líneas más famosas: “Take me home. I want to be alone” de la cinta Grand hotel (1932).

Sobre Greta también se trata parte de la trama, pues ella pudo hacer la transición al cine sonoro sin grandes problemas, pero muchos de sus colegas quedaron atorados en el estigma de que, una vez con diálogos sonoros, sus exageradas expresiones salían sobrando.

También existen referencias a otras películas como Ciudadano Kane (1941), Sunset’s Boulevard (1950) yCity Lights (1931), entre otras.

El artista

Por la dirección y las interpretaciones

El lenguaje en el que se desenvuelve la cinta es ligero, la dirección de Hazanavicius se encarga de una elegancia y apreciación estética que convergen entre el tiempo que separa nuestra época de la representada en pantalla.

Por su parte, Jean Dujardin y Bérénice Bejo logran una relación de lo más equilibrada en pantalla. El contraste entre el pasado y el futuro se mimetiza en sus interpretaciones que hacen sentir bien al espectador.

La expresión de su rostro y cuerpo rinde homenaje a la técnica muda, pero no se siente acartonada como el público esperaría.

El artista

Por la música

La composición musical corrió a cargo de Ludovic Bource y fue interpretada por la Filarmónica de Bruselas. Ésta hace referencia a la música que se escuchaba en los teatros de cine de la época cuando se proyectaban las películas y, junto con la narrativa de cámara, acentúa inteligentemente momentos que sin ella serían difíciles de entender.

Sólo una canción con letra es usada en la cinta (Pennies from Heaven de Rose "Chi-Chi" Murphy).

En fin...

Aunque a muchos les resulte tediosa la idea, El artista es una película que está haciendo historia. Entre homenajes y nostalgia, la cinta es nuestra favorita para convertirse en la ganadora la categoría ‘Mejor película’ en la entrega de los Oscares este 26 de febrero.

Puedes ver nuestra reseña de la cinta aquí.



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